 Reflujo ácido
El reflujo de ácido, desde el estómago hacia el esófago, cuando es mantenido, provoca en éste, cambios inflamatorios (esofagitis) de diversa intensidad (grado I-IV) y, menos frecuentemente, cambio en su revestimiento (epitelio) que, como mecanismo defensivo, adopta características propias del epitelio del estómago. Esta transformación (metaplasia) se conoce con el nombre de esófago de Barrett y afecta a la porción más distal del esófago, en su unión con el estómago. El esófago de Barrett se diagnostica en el transcurso de una endoscopia digestiva alta (fibrogastroscopia) y se confirma con la toma de biopsias por lo que el diagnóstico es histológico. Aunque el reflujo gastroesofágico (enlace) es el principal factor implicado en la aparición del esófago de Barrett, los tratamientos antirreflujo (con fármacos antisecretores de ácido o con cirugía) tiene efectos limitados sobre la desaparición de la metaplasia. La importancia del esófago de Barrett radica en su potencial carácter premaligno (secuencia metaplasia-displasia-adenocarcinoma). Este riesgo, sin embargo, es realmente bajo estimándose en 0.5%/año. La realización de endoscopias, con biopsias repetidas, es el procedimiento habitual para el seguimiento de esta enfermedad. En general se acepta que en pacientes con esófago de Barrett sin displasia, el seguimiento se realizará cada 2-3 años mientras que será semestral o anual en caso de displasia leve y cada 3-6 mesesen la displasia severa siendo obligado, en cualquier caso, asociar tratamiento antisecretor intenso (enlace consulta médica) De confirmarse la displasia grave multifocal o en presencia de tumor (adenocarcinoma) se recomienda, si el riesgo del paciente a la cirugía es bajo, la extirpación total del esófago (esofaguectomia). En caso contrario, será necesario evaluar otros tratamientos como los realizados via endoscópica (enlace consulta médica). (C) AparatoDigestivo.net 2006. Este contenido está pensado para ser utilizado tanto por pacientes como por profesionales de la medicina. Esta información está dirigidas a complementar, no a reemplazar, la relación que existe entre un paciente o visitante y su médico actual.
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