
La enfermedad celíaca (celiaquia) se debe a la intolerancia del individuo que la padece a las proteínas existentes en el trigo, centeno, cebada. Si bien el gluten y una fracción de éste, la gliadina son las más conocidas, probablemente todas ellas resultan tóxicas.
En sujetos genéticamente predispuestos, estas proteínas inducen una inflamación en el intestino más proximal que es dosis-dependiente. Su retirada de la dieta produce la curación de las lesiones. El intestino inflamado no puede absorber correctamente los nutrientes de la alimentación (malabsorción intestinal).
La enfermedad puede aparecer silente, presentar clínica intestinal, más o menos florida (diarrea, flatulencia) o manifestaciones extraintestinales como retraso de crecimiento, pérdida de peso, aftas bucales (enlace) o lesiones cutáneas (dermatitis). En ocasiones, la presentación puede ser atípica en forma de falta de hierro, deficiencias vitamínicas, descalcificación ósea (osteoporosis), enfermedad hepática grave de causa desconocida etc...
Existen marcadores en sangre (anticuerpos) de gran utilidad para el diagnóstico de la enfermedad, sobre todo en aquellos sujetos con formas subclínicas. Van dirigidos contra proteínas de la dieta (anticuerpos antigliadina) o contra estructuras del mismo sujeto que la padece (autoanticuerpos) como son los anticuerpos anti-endomisio y anti-transglutaminasa. Sin embargo, sólo la biopsia intestinal permite confirmar la sospecha clínica.
Además de las complicaciones derivadas de la malabsorción de nutrientes existe, en estos sujetos, un riesgo superior al de la población normal a padecer tumores, fundamentalmente linfomas intestinales.
Asimismo, la enfermedad celiaca puede asociarse a otras enfermedades de naturaleza autoinmne como la diabetes tipo I y enfermedades de tiroides.
Es obligatorio la eliminación del gluten presente en la dieta. La falta de mejoría después de la dieta de exclusión (dieta libre de gluten ) implica que ésta es inadecuada, que la lesión intestinal es producida por otra enfermedad o bien que estamos ante un caso de refractariedad. Confirmada ésta última, deberán emplearse tratamientocon fármacos inmunosupresores (consulta médica). (C) AparatoDigestivo.net 2006. Este contenido está pensado para ser utilizado tanto por pacientes como por profesionales de la medicina. Esta información está dirigidas a complementar, no a reemplazar, la relación que existe entre un paciente o visitante y su médico actual.
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