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La obesidad, al igual que el sobrepeso, son enfermedades crónicas que conllevan asociadas otras importantes enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la arteriosclerosis o la apnea nocturna del sueño. La pérdida de peso, por modesta que sea, mejora la mayoria de las complicaciones médicas asociadas a la obesidad.. El Indice de Masa Corporal (relación entre peso (Kgs) y la altura (expresada en m2) permite diferenciarlos. Así, hablamos de sobrepeso cuando éste se sitúa entre 25 y 26.9; de preobesidad si es inferior a 29.9 y de obesidad cuando es igual o superior a 30, existiendo, asimismo, diferentes grados de obesidad, en función de la gradación del IMC. El tratamiento del sobrepeso y de la obesidad, necesariamente, ha de individualizarse. La clave, sin embargo, está en ingerir menos calorias de las que se consumen. Así, limitar la dieta en 500 Kcal/dia supone una pérdida de 0.45 Kg por semana y una pérdida aproximadada del 10% sobre el peso inicial los 6 meses. La intensidad de este tratamiento dependerá, no obstante, de los problemas de salud relacionados con el sobrepeso o la obesidad. Las herramientas para conseguir perder peso incluyen modificaciones en el estilo de vida (dieta, actividad física), cambios en las actitudes del individuo y, excepcionalmente, medicamentos o cirugía. La actividad física, por su parte, permite mantener la pérdida conseguida con la dieta. Pacientes con sobrepeso y enfermedades relacionadas u obesos sin éstas, son candidatos potenciales al tratamiento farmacológico. Sólo 2 medicamentos (sibutramina y orlistat) han sido aprobados por la United States Food and Drug Administration. Estos debieran administrarse a largo plazo puesto que abandonar el tratamiento supone, generalmente, recuperar peso. En este sentido, diferentes estudios han demostrado pérdidas modestas de peso en relación al placebo. La cirugía es la medida más eficaz para conseguir mantener la pérdida de peso, en el tiempo. Se reserva para casos extremos refractarios a las medidas de tratamiento habituales. La técnica dependerá de la experiencia y preferencia del cirujano. El by pass gástrico es la más utilizada. La gastroplastia con anillo y las técnicas malabsortivas son alternativas a ésta. Todas ellas consiguen pérdidas ponderales considerables que se mantienen por más de 10 años. (C) AparatoDigestivo.net 2006. Este contenido está pensado para ser utilizado tanto por pacientes como por profesionales de la medicina. Esta información está dirigidas a complementar, no a reemplazar, la relación que existe entre un paciente o visitante y su médico actual.
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